Cajas de seguridad: crece la demanda

Bahía César - 4 de Julio de 2023

Día a día buscamos tomar decisiones para vivir más tranquilos, entre ellas la contratación de cajas de seguridad. Decisiones que pueden evitarnos pérdidas materiales innecesarias.

Pero en este contexto de inestabilidad y en la creciente situación de inseguridad con modalidades muy diversas de robo, esas decisiones se tornan cada vez más necesarias; hasta podríamos pensarlas como resoluciones para nuestra salud.

Desde 2014 en adelante, se suele ver que en años electorales hay más nerviosismo por los cambios que se darán.

 

En general, hay una mayor demanda de alquiler de cajas de seguridad que ronda el 30-35%, que se suma a la incertidumbre de la economía local y la imposibilidad de acceso a cierto financiamiento.

En la Argentina, cuando hay incertidumbre, la gente lo mucho o poco que tiene en general lo traslada al dólar, que es algo que no sucede en otros países.

Y esos dólares están abajo del colchón o en cajas de seguridad bancarias o privadas.

Cajas de seguridad “no bancarias”

 

Las cajas de seguridad “no bancarias” son una tendencia internacional que se fue consolidando con el correr de los años y con la virtualización, ya que en los bancos no hay disponibilidad de cajas de seguridad y muchos cierran sus puertas.

Se encuentran tanto en países desarrollados como Europa, Asia y EEUU hasta en países en desarrollo y aun en los limítrofes (Uruguay y Brasil).

 

En EEUU, por ejemplo, el 50% de las cajas de seguridad están fuera del circuito bancario y hay más de 2.300 bóvedas robotizadas en el mundo.

En la Argentina empezaron a aparecer empresas en el 2014 y se estima que hay unas 800.000 cajas de seguridad sólo en bancos y más de 50.000 en empresas de resguardo de valores.

Además, a diario leemos en los diarios sobre el ingenio y dedicación de los delincuentes: robos cuando estamos de vacaciones, estafas telefónicas y virtuales, falsos operarios de empresas de servicios, hombres araña, casas marcadas o entraderas cuando estamos llegando a nuestro hogar, salideras en los bancos.

Todas modalidades de robo cuyos riesgos pueden minimizarse tomando recaudos, pero también decisiones prudentes como acudir a empresas especializadas en seguridad del hogar, en el resguardo de valores y seguros de vivienda.

¿Y quiénes son más afectados en este tipo de maniobras delictivas? Tanto en el acceso a sus casas, como en las salideras de bancos, estafas telefónicas y en domicilio, son nuestros padres y abuelos los principales objetivos, aunque no los únicos.

Es un tema habitual en las familias y aun así, muchos terminan siendo víctimas porque los métodos de engaño son cada vez más sofisticados y ocurrentes.

Entonces, cuando una persona cercana vive una situación tan desafortunada como las mencionadas, volvemos a tomar conciencia y estamos atentos por un tiempo a no tentar a los amigos de lo ajeno, pero no siempre pensamos en soluciones más de fondo.

En los países más desarrollados, los seguros contra robo, incendio e incluso los seguros de vida, están incluidos entre los gastos mensuales básicos porque se entienden como una inversión en previsibilidad y tranquilidad.

En cuanto a las cajas de seguridad privadas, sus costos, tanto en esas latitudes como en nuestro país, suelen ser muy accesibles, casi como llenar un tanque de nafta.

Si bien en la Argentina sabemos aceptar la incertidumbre y vivir en ella, podemos tener un marco de seguridad en nuestra casa y para nuestra familia.

La previsión, la seguridad y la estabilidad de nuestro espacio familiar están en nuestras manos y, teniendo en cuenta que en la ciudad de Buenos Aires se denuncia un robo cada 4 minutos, es importante generar acciones concretas para vivir más tranquilos.