Memo - Julio 2026
El ahorro privado en moneda estadounidense superó por primera vez los USD 40.000 millones y marcó un récord desde que el Banco Central comenzó la serie estadística en 1993. Analistas anticipan que la evolución durante 2027 dependerá del clima electoral y de la confianza de los ahorristas.
Los depósitos en dólares del sector privado continúan creciendo y alcanzaron un nuevo récord histórico en el sistema financiero argentino. Desde la asunción de Javier Milei, el volumen de ahorros en moneda estadounidense prácticamente se triplicó y superó por primera vez la barrera de los USD 40.000 millones, consolidando una tendencia de fuerte dolarización de las carteras de los particulares.
Según los últimos datos del Banco Central, los depósitos privados en dólares ascendieron a USD 40.458 millones, el nivel más elevado desde que comenzó la serie estadística, en enero de 1993.
El crecimiento resulta significativo si se compara con el inicio de la actual gestión. El 10 de diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la Presidencia, los depósitos privados totalizaban USD 14.126 millones. Desde entonces, el stock aumentó USD 26.332 millones.
La aceleración también quedó reflejada en los últimos dos años. A comienzos de septiembre de 2024, los depósitos todavía no alcanzaban los USD 20.000 millones, por lo que el volumen prácticamente se duplicó en menos de dos años.
El nuevo registro además dejó atrás el máximo anterior, que se había alcanzado el 12 de agosto de 2019, cuando los depósitos privados en dólares habían llegado a USD 32.492 millones.
La tendencia también se mantiene durante el año en curso.
En lo que va de 2026, los depósitos privados crecieron USD 3.544 millones, mientras que respecto del mismo período de 2025 el incremento asciende a USD 8.038 millones.
Para Ramiro Tosi, director de la consultora Suramericana Visión, buena parte de esta expansión responde a un proceso de dolarización del ahorro privado que, a diferencia de otros episodios recientes, permanece dentro del sistema financiero en lugar de retirarse hacia el efectivo.
El especialista considera que la principal incógnita será determinar si esa conducta se mantiene durante 2027, un año atravesado por el calendario electoral.
Según explicó, al habitual proceso de dolarización previo a las elecciones podría sumarse un comportamiento más conservador de algunos ahorristas, especialmente de quienes conservan el recuerdo de episodios de incertidumbre financiera ocurridos en años anteriores y optan por retirar parte de sus depósitos como medida preventiva.
El aumento del ahorro en dólares no solo se refleja en los balances de los bancos. Las empresas dedicadas al resguardo privado de valores también registran un crecimiento sostenido en la demanda de cajas de seguridad.
Desde ese sector aseguran que la cantidad de usuarios viene aumentando de manera constante durante los últimos años, impulsada por cambios en los hábitos de los ahorristas y por una mayor diversificación de las alternativas para custodiar activos.
Juan Piantoni, CEO de Ingot y presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Almacenaje de Seguridad, señaló que la demanda mantiene una tendencia ascendente año tras año.
Según explicó, el fenómeno responde principalmente a tres factores: la migración de clientes desde la banca tradicional hacia servicios privados, un mayor conocimiento de las alternativas no bancarias disponibles y un cambio cultural que lleva a cada vez más personas a elegir espacios especializados para resguardar dinero, documentos y objetos de valor en lugar de mantenerlos en sus domicilios.
El comportamiento de los depósitos y del ahorro en dólares será uno de los indicadores que seguirá de cerca el mercado en los próximos meses, especialmente de cara al proceso electoral de 2027, cuando se pondrá a prueba la confianza de los inversores y de los ahorristas en la estabilidad del sistema financiero.