Por la pandemia, empresa de cajas de seguridad amplía su negocio de Nordelta a Flores

El Cronista – 05 de junio

La firma Ingot desembarca en dos semanas en zona norte. Además, tiene previsto este año abrir sucursales que apunte al ahorrista medio

En medio de la pandemia, Ingot, la empresa de cajas de seguridad privada continúa su plan de expansión. Con una inversión de u$s 1millón, la compañía abrirá su primera sucursal automatizada en Nordelta. A dos semanas de la apertura oficial ya se pre-acordó el alquiler del 20% de los espacios. Además, planean extender su negocio, a los barrios, donde está el ahorrista medio.

“Las cajas de seguridad de las entidades financieras históricamente tienen porcentajes de ocupación superiores al 90% y trabajan con lista de espera. Nosotros venimos a resolver ese problema y a ofrecerle la posibilidad de resguardar los ahorros a los miles de argentinos que tienen su dinero bajo el colchón”, sostuvo, Juan Piantoni, presidente de Ingot.

La empresa se instaló en la Argentina apenas cuatro meses después de que la pandemia azotara al mundo entero. Fue en octubre del 2019, cuando el ex socio fundador de Hausler, uno de sus principales competidores, decidió abrir su primera sucursal en Corrientes y Florida.

Según el ejecutivo, fuera del sistema bancario, que, calcula, maneja una oferta de 800.000 cajas de seguridad, existen aproximadamente 1,2 millones de usuarios de mercado potencial que buscan resguardar sus valores de manera privada.

Y son en los momentos de crisis y vaivenes económicos e inestabilidad en donde la demanda de este servicio crece, por eso no sorprende que este año Ingot mantenga su plan de expansión, aunque ahora, por la pandemia planea también llegar a los barrios donde está el ahorrista medio.

“Este año estimo que habrá un crecimiento en la demanda, porque en el contexto de pandemia, ya aprendimos a convivir con el virus y las elecciones en agosto siempre generan temor e incertidumbre que se traduce en más demanda de nuestro servicio”, explicó.

La nueva sucursal, que abrirá al público el 17 de mayo, contará con un total de 1000 cajas, en cuatro tamaños diferentes y tecnología de vanguardia.

“Ya empezamos el proceso de preventa. Hay pocos bancos y poca disponibilidad en la zona por lo que la demanda es muy buena; ya tenemos acordado el 20% del total y calculamos superar el 80% de ocupación de acá a fin de año”, concluyó.”, indicó Piantoni.

La sucursal central en pleno microcentro cuenta con 6000 cajas de seguridad y contra todos los pronósticos la demanda, durante la cuarentena estricta se mantuvo estable, aunque del total disponible, aún hay vacancia.

“Estuvimos solo dos semanas sin poder operar, luego fuimos considerados esenciales y si bien hubo meses con mayor retracción, cerramos el 2020 por encima de las proyecciones estimadas”, reconoció el ex Citi.

La flamante sede de zona norte, que demoró seis meses de obra, tendrá un servicio que operará las 24 horas los 7 días de la semana. “Nuestro diferencial son los sistemas de seguridad de última tecnología”, resumió el especialista.

Para acceder a la caja de seguridad el cliente deberá pasar por un molinete de alta seguridad, detector de metales, varias puertas blindadas, e identificarse mediante reconocimiento de rostro que verificará si usa o no barbijo (de no usarlo no le permitirá el ingreso), huella dactilar e iris, y una vez frente a la bóveda automatizada, deberá presentar una tarjeta y pin personal, para finalmente abrirá la caja con su llave personal.

La locación no es casualidad; “hace seis años que estaba buscando un local en Nordelta, primero porque apuntamos a este público ABC1 y segundo porque en esta zona hay muy poco oferta disponible de este tipo”, resumió.

Lo cierto es que Ingot busca abrir al menos 3 sucursales por año, un plan que se ve demorado por el contexto epidemiológico. “Estamos comenzando las obras en el barrio de Flores, porque entendemos que también hay un público ahí que necesita guardar sus objetos de valor”, agregó.

El sistema de seguridad es de vanguardia

“Además tenemos previsto este año llegar a Córdoba, con una nueva sucursal en las afueras de la Capital. Ya para el año que viene estamos trabajando con Rosario y Parque Leloir en la zona oeste del Gran Buenos Aires”, concluyó el empresario.

Por la pandemia, empresa de cajas de seguridad amplía su negocio de Nordelta a Flores

Apertura – 4 de mayo

La firma Ingot desembarca en dos semanas en zona norte. Además, tiene previsto este año abrir sucursales que apunte al ahorrista medio

En medio de la pandemia, Ingot, la empresa de cajas de seguridad privada continúa su plan de expansión. Con una inversión de u$s 1millón, la compañía abrirá su primera sucursal automatizada en Nordelta. A dos semanas de la apertura oficial ya se pre-acordó el alquiler del 20% de los espacios. Además, planean extender su negocio, a los barrios, donde está el ahorrista medio.

“Las cajas de seguridad de las entidades financieras históricamente tienen porcentajes de ocupación superiores al 90% y trabajan con lista de espera. Nosotros venimos a resolver ese problema y a ofrecerle la posibilidad de resguardar los ahorros a los miles de argentinos que tienen su dinero bajo el colchón”, sostuvo, Juan Piantoni, presidente de Ingot.1

La empresa se instaló en la Argentina apenas cuatro meses después de que la pandemia azotara al mundo entero. Fue en octubre del 2019, cuando el ex socio fundador de Hausler, uno de sus principales competidores, decidió abrir su primera sucursal en Corrientes y Florida.

Según el ejecutivo, fuera del sistema bancario, que, calcula, maneja una oferta de 800.000 cajas de seguridad, existen aproximadamente 1,2 millones de usuarios de mercado potencial que buscan resguardar sus valores de manera privada.

Y son en los momentos de crisis y vaivenes económicos e inestabilidad en donde la demanda de este servicio crece, por eso no sorprende que este año Ingot mantenga su plan de expansión, aunque ahora, por la pandemia planea también llegar a los barrios donde está el ahorrista medio.

“Este año estimo que habrá un crecimiento en la demanda, porque en el contexto de pandemia, ya aprendimos a convivir con el virus y las elecciones en agosto siempre generan temor e incertidumbre que se traduce en más demanda de nuestro servicio”, explicó.

La nueva sucursal, que abrirá al público el 17 de mayo, contará con un total de 1000 cajas, en cuatro tamaños diferentes y tecnología de vanguardia.

“Ya empezamos el proceso de preventa. Hay pocos bancos y poca disponibilidad en la zona por lo que la demanda es muy buena; ya tenemos acordado el 20% del total y calculamos superar el 80% de ocupación de acá a fin de año”, concluyó.”, indicó Piantoni.

La sucursal central en pleno microcentro cuenta con 6000 cajas de seguridad y contra todos los pronósticos la demanda, durante la cuarentena estricta se mantuvo estable, aunque del total disponible, aún hay vacancia.

“Estuvimos solo dos semanas sin poder operar, luego fuimos considerados esenciales y si bien hubo meses con mayor retracción, cerramos el 2020 por encima de las proyecciones estimadas“, reconoció el ex Citi.

La flamante sede de zona norte, que demoró seis meses de obra, tendrá un servicio que operará las 24 horas los 7 días de la semana. “Nuestro diferencial son los sistemas de seguridad de última tecnología”, resumió el especialista.

Para acceder a la caja de seguridad el cliente deberá pasar por un molinete de alta seguridad, detector de metales, varias puertas blindadas, e identificarse mediante reconocimiento de rostro que verificará si usa o no barbijo (de no usarlo no le permitirá el ingreso), huella dactilar e iris, y una vez frente a la bóveda automatizada, deberá presentar una tarjeta y pin personal, para finalmente abrirá la caja con su llave personal.

La locación no es casualidad; “hace seis años que estaba buscando un local en Nordelta, primero porque apuntamos a este público ABC1 y segundo porque en esta zona hay muy poco oferta disponible de este tipo“, resumió.

Lo cierto es que Ingot busca abrir al menos 3 sucursales por año, un plan que se ve demorado por el contexto epidemiológico. “Estamos comenzando las obras en el barrio de Flores, porque entendemos que también hay un público ahí que necesita guardar sus objetos de valor”, agregó.

dactilar

Además tenemos previsto este año llegar a Córdoba, con una nueva sucursal en las afueras de la Capital. Ya para el año que viene estamos trabajando con Rosario y Parque Leloir en la zona oeste del Gran Buenos Aires“, concluyó el empresario.

La demanda de cajas de seguridad no bancarias ya subió 30%

El Cronista – 16 de septiembre

Las empresas del sector planean abrir más sucursales y diferenciarse de la propuesta de los bancos, a medida que surgen nuevos jugadores. ¿Cuánto cuesta el servicio?

Se disparó un 30% la demanda de cajas de seguridad extrabancarias desde el inicio de la cuarentena y, a diferencia de otros sectores en crisis, el resguardo de valores vive un boom. Todo indica que el mercado local seguirá en auge, sumado al anuncio del súper cepo.

El mayor interés por el servicio propicia el desarrollo del negocio: con bóvedas llenas y listas de espera en algunos casos, los principales jugadores del rubro se expanden con nuevas sucursales y más empresas se suman al segmento para darle pelea a la banca.

A Hausler, pionera en el sector desde 2014, le creció un 20% la contratación del servicio desde fines de marzo hasta la actualidad. “La demanda se sostiene desde las PASO y las elecciones presidenciales de octubre, cuando se duplicaron las consultas. Esperamos cerrar 2020 por encima de 2019, un año récord para nosotros”, afirma Jorge Gatto, CEO de la firma, con más de 7000 clientes y cuatro sucursales en el microcentro (Florida y Paraguay), Belgrano, Pilar y Córdoba.

Casi no hay disponibilidad en Hausler y ya hay lista de espera. “El nivel de ocupación es del 90%. A su vez, las cajas de los bancos están llenas, no hay lugar. Crece la preocupación de la población por resguardar sus valores”, describe.

La empresa acelerá el plan de expansión para el próximo año y abrirá nuevos espacios. “Convivirán algunos tradicionales con otros robotizados, un concepto novedoso en el mundo, con tecnología y operatividad modernas y eficientes”, adelanta el ejecutivo, y añade que hoy es la empresa con mayor capacidad instalada en la región.

En 2019, Juan Piantoni, uno de los fundadores de Hausler hace seis años, invirtió $ 200 millones en la creación de Ingot, una compañía que ahora le disputa el liderazgo a su predecesora.

Su casa central está ubicada en la Avenida Corrientes, en una superficie de 1000 metros cuadrados con capacidad para 6000 clientes y cuatro bóvedas. Dos de ellas están dedicadas a la protección de obras de arte y criptowallets, con espacio para pinturas, esculturas, billeteras para criptomonedas y sus respectivos dispositivos electrónicos.

“La demanda continúa en alza desde el cambio de Gobierno. En el aislamiento, aumentó un 30% y las consultas se incrementan día a día. Recibimos entre 300 y 400 visitas por día en la página web. Existen más de 1 millón de potenciales clientes que desean resguardar sus valores de manera privada”, analiza Piantoni.

La compañía tiene en carpeta la apertura de dos nuevas sucursales antes de fin de año en la provincia de Buenos Aires y el interior del país. “Incorporaremos un sistema de bóvedas automatizado”, anticipa, y añade que “las previsiones macro no son alentadoras y la gente se inclinará por opciones alternativas para conservar sus activos”.

Aunque en la Argentina la prestación del servicio es incipiente, en otros países la industria ya es madura y los referentes se ilusionan con la tendencia creciente de proteger activos por fuera del sistema bancario. “El fenómeno crece a nivel mundial. Por ejemplo, en Inglaterra ya hay 33 empresas como la nuestra”, asegura el CEO de Ingot.

Con precios similares a los de su competencia bancaria, el sector busca diferenciarse de la oferta tradicional con más prestaciones y tecnología de avanzada en su seguridad. Entre sus ventajas, sobresalen un horario de atención más amplio que el de los bancos y un plazo de contratación flexible.

Hausler opera de 9.30 a 18.30 horas de lunes a viernes y sábados de 10 a 14 horas, pero en la cuarentena tiene horarios restringidos. Ingot abre de 9.30 a 18.30 horas en la semana (ahora cierra a las 17 horas) y de 10 a 14 horas los sábados (sin cambios durante el aislamiento, al igual que Hausler). En cambio, en las entidades tradicionales, la franja horaria se reduce de 10 a 15 horas de lunes a viernes.

El alquiler puede pactarse por unos días, semanas o meses; mientras que en los bancos, generalmente, los contratos son anuales. “Para abrir una caja, solo hace falta presentar el DNI y un servicio a nombre del titular. Por el contrarios, los bancos exigen ser cliente”, sostiene Gatto.

Al ingresar a las sucursales, se deben atravesar hasta nueve niveles de acceso, como ocurre en Ingot. Estas instancias incluyen molinetes, puertas enrejadas, detectores de metales, sensores de movimientos y sísmicos, barreras infrarrojas e identificación personal con lector de huellas dactilares y reconocimiento facial y de iris.

Además, las compañías poseen personal de seguridad las 24 horas los 365 días del año, circuitos cerrados de cámaras con monitoreo remoto, sistemas de alarmas sofisticados y protección de datos personales encriptados.

Muchas de estas sucursales están ubicadas en edificios de oficinas, similares a otros, por lo que pasan “desapercibidos”, y reducen los riesgos de posibles salideras.

Como valor agregado, los clientes disponen de amplias salas de reunión para efectuar transacciones. “Ya se firmaron más de 4000 escrituras en nuestras oficinas”, dice el CEO de Hausler.

Los precios están en línea con los importes de los bancos. La caja más chica de Hausler, de 10 x 15 x 40, tiene un costo mensual de $ 1300 con IVA incluido. La que le sigue, 10 x 15 x 60, sale $ 2100. En Ingot, el servicio se abarata en contratos más largos. La caja más pequeña, de 10 x 15 x 60, cuesta $ 3320 por 48 horas. Por mes, asciende a $ 5534 (con una cobertura de u$s 50.000) y $ 6159 (por un monto de u$s 100.000). De forma anual, la primera cuesta $ 22.138, mientras que la segunda sale $ 29.638. En el BBVA, una caja de 10 x 15 x 50 tiene un valor mensual de $ 1869.

Con el crecimiento de la industria, aparecen nuevos jugadores. En el sector, comentan que en los próximos meses surgirán dos nuevas compañías. También crece la oferta fuera de Buenos Aires, con propuestas como la de Blinbox en Córdoba y Seguranza en Santa Fe.

Ingot invierte $200 millones y lanza nueva empresa de cajas de seguridad

El Cronista – 16 Octubre 2019

Ingot incorporará una bóveda dedicada al resguardo de arte y otra a las criptowallets, además del servicio clásico para individuos y empresas. Además, en enero inaugurará una sucursal robotizada.

“Hay una demanda muy grande. Puede que lo de las PASO haya dado un empujón mayor al negocio, pero esto es una tendencia que crece a nivel mundial hace tiempo”, aseguró Piantoni, presidente y CEO de Ingot. Según el ejecutivo, fuera del sistema bancario, que, calcula, maneja una oferta de 800.000 cajas de seguridad, existen aproximadamente 1,2 millones de usuarios de mercado potencial que buscan resguardar sus valores de manera privada. De larga experiencia en el negocio financiero, especialmente en el Citi, Piantoni dio el salto en 2014 cuando cofundó Hausler, compañía en la que se desempeñó como gerente general hasta el año pasado. “Entendí que teníamos que dar un paso más en cuanto a la oferta. Comencé a desarrollar el concepto de negocios en 2014 y decidí lanzar este proyecto con un nivel de servicio y sofisticación distinto”, explicó.

Las sucursales contarán con nueve niveles de seguridad, que incluyen no solo una tarjeta personal y la llave de la caja sino también un proceso de reconocimiento biométrico de rostro, huella dactilar e iris. Ingot ofrecerá la bóveda clásica, la cual lanzará con una oferta de 2100 cajas y un potencial total de 6000 cajas, además de 110 cajas para empresas. A esto se le sumarán 50 cajas de la bóveda para criptowallet, donde podrán resguardarse las billeteras para criptomonedas y sus respectivos dispositivos electrónicos; y la bóveda de arte, que tendrá espacio para 400 piezas, desde pinturas hasta vasijas y esculturas, y contará con sensores de temperatura y humedad.

“El volumen de ingresos vendrá por el lado de los individuos y el volumen que estamos ofreciendo al mercado apunta a eso. Creemos que, en lo que es bóveda clásica, vamos a generar no menos de 1500 clientes nuevos por año”, manifestó Piantoni. En tanto, para la unidad de resguardo de arte, señala, el crecimiento podría ser más lento. El costo del servicio será de $ 18.000 anuales, para las cajas de menor tamaño, hasta los $ 140.000 por año. No obstante, el ejecutivo señala que su principal diferencial provendrá de sus sucursales robotizadas, que debutarían recién en enero de 2020 con un local ubicado en el edificio Comega. “Permite un servicio con extensión horaria de hasta 24 horas, dependiendo dónde esté ubicada y es tecnología importada desde Alemania”, detalló el directivo.

El material es desarrollado por Gunnebo, que cuenta con un distribuidor oficial en el país, Underlock, del cual Piantoni también es CEO. Y agregó: “La idea es instalarlo en hoteles, aeropuertos, centros de oficinas o centros comerciales, donde los clientes puedan tener acceso”. Para el primer año, la compañía proyecta una facturación cercana a los $ 70 millones y no descarta una expansión nacional y regional. “Este negocio es anti cíclico y, por lo que entendemos, los bancos tienen prácticamente toda la oferta ocupada y ya no están abriendo sucursales con cajas de seguridad, entonces hay un potencial interesante”, aseveró Piantoni.