Boom de alquiler de cajas de seguridad privadas: entrevista a Juan Piantoni, pionero del servicio y CEO de INGOT

iProesional – 30 de Agosto

El servicio dejó de ser algo novedoso y pasó a ser una alternativa consolidada para el resguardo de los valores. La palabra de un referente

Los servicios de resguardo de valores están en auge en la Argentina, en el marco de una realidad en la que crecen la inseguridad y la inestabilidad financiera. Entre las empresas que impulsan las cajas de seguridad privadas se encuentra INGOT, caracterizada por su llegada a zonas clave y por su propuesta tecnológica de vanguardia.

A continuación, una entrevista a Juan Piantioni, CEO de la compañía y quien ha sido un pionero de esta clase de servicios en el país.

¿Cuándo comenzó a desarrollarse en la Argentina el servicio privado de alquiler de Cajas de Seguridad?

Luego de la crisis del 2001, muchas mutuales y cooperativas del interior, por la desconfianza en el sistema bancario sumado a la inseguridad, comenzaron a brindar en sus sedes un servicio de alquiler de cofres para sus asociados.

¿En qué momento se profesionalizó e institucionalizó el servicio en la Argentina?

A fines del 2012 comencé a estudiar en profundidad el negocio, no solo en la Argentina, sino principalmente en la región, en Estados Unidos y Europa, observando que había un potencial muy grande para darle un nivel superior al existente en ese momento, lo que llevo a crear Hausler junto a un grupo de inversores que me acompañaron y hoy siguen desarrollando exitosamente el negocio. Esa fue la primera empresa en brindar un servicio exclusivo de alquiler de seguridad, ya en el interior habían aparecido otras empresas, principalmente en Córdoba, que ofrecían el servicio conjuntamente con servicios financieros; lo que siempre entendí fue un grave error, son 2 servicios que nunca deberían brindarse en forma conjunta.

Cajas de seguridad de alta tecnología de INGOT en Nordelta.

¿Cómo nace INGOT?

Luego de liderar Hausler durante 5 años, entendí que era momento de dar un paso al costado y desarrollar un nuevo concepto en la prestación del servicio con una visión más regional y enfocado en el desarrollo tecnológico, incorporando así nueva tecnología, elevar aún más la vara y brindar un servicio de alta calidad de atención.

Así fue que desarrollamos INGOT Casa Central en pleno Microcento, Ström INGOT en Punta del Este en conjunto con Andrés Ostropolsky e i24 by INGOT en Nordelta inaugurando las primeras bóvedas automatizadas en la región, tecnología que actualmente también está incorporando la competencia y que claramente será la tendencia en los próximos años por el nivel de seguridad, prestaciones y posibilidad de brindar un servicio 24×7. Misma tecnología que en breve brindaremos en las sucursales de Córdoba en Punto W, Flores, Nuevo Quilmes Plaza y Thays Parque Leloir entre otras locaciones que están en desarrollo.

¿Desde el punto de vista del negocio, que particularidades tiene, es un buen negocio, es fácil de desarrollar?

Si uno lo analiza desde el punto de vista netamente económico, es un P x Q (precio x cantidad) claro y simple, negocio de flujo con una rentabilidad más que aceptable para el mercado local. Ahora bien, la complejidad surge del desarrollo de varios factores y variables; principalmente conocer a fondo el negocio, armar un grupo profesional, encontrar la ubicación adecuada, desarrollar los protocolos y procesos que garanticen la seguridad y luego requiere una fuerte inversión inicial para el desarrollo de las sucursales (equipamiento tecnológico de punta y obra especifica de seguridad), sumado a un continuo desarrollo de marca y comunicación.

La adopción de cajas de seguridad privadas viene en aumento.

¿Las ubicaciones son un punto clave en el desarrollo?

Claramente, es una de las variables más importante, tanto por la potencialidad de los futuros clientes, ya que es un negocio de cercanía, pero principalmente por el factor riesgo, principalmente para evitar salideras. Encontrar una correcta ubicación lleva mucho tiempo y análisis. Observando lo que algunas empresas nuevas están haciendo, se ve que están cometiendo varios errores en dicho análisis y eso es muy preocupante.

¿Cómo ves el crecimiento del negocio en el país?

Comenzó un crecimiento sostenido y una penetración clara del concepto, hoy ha dejado de ser algo novedoso y pasó a ser una alternativa consolidada para el resguardo de los valores (en el sentido más amplio de la palabra), entendiendo que el colchón nunca debería ser una opción y que los bancos lentamente están mutando a un servicio 100% digital, con pocas sucursales y mucho más chicas, donde la prestación del servicio de alquiler de cajas de seguridad va a ir reduciéndose.

Lo que preocupa es la aparición de nuevos jugadores, que desconocen el negocio, no lo hacen con la seriedad e inversión que se requiere, en ubicaciones inadecuadas, mezclando otros servicios, creando un riesgo a futuro innecesario.

Claramente, el protagonismo en la Argentina se dará con las 2 empresas líderes, INGOT y Hausler, ambas con un plan de expansión y profesionalismo claro, pero también han aparecido otras empresas serias en Mar del Plata, Rosario y Córdoba entre otras locaciones del interior, pero no descarto que aparezcan nuevos jugadores, serios, que sigan consolidando el concepto y nos obliguen a mantenernos activos y elevar la vara continuamente, manteniendo la excelencia en la atención que siempre nos ha diferenciado.

¿Por qué un cliente debería optar por el servicio que prestan las empresas de alquiler no bancarias en vez de los bancos?

Principalmente, este tipo de empresas se dedican exclusivamente a brindar dicho servicio, por lo que el foco humano, económico y tecnológico, esta puesto en ofrecer un servicio de alta calidad y con diferenciales claros, como ser la amplitud horaria, la calidad de atención, la máxima seguridad y confidencialidad y principalmente a valores accesibles, similares a la cajas bancarias. Hoy, lo más importante es generar un cambio cultural, brindarle al usuario un servicio accesible y seguro, evitando así las tristes entraderas a los domicilios, con la potencial perdida de los objetos de valor, daños físicos o pérdidas de vidas.

Llegan a la Argentina las bóvedas robotizadas de la mano de Ingot

iProfesional – 30 de marzo

La nueva instalación de Ingot cuenta con monitoreo las 24 horas y los últimos adelantos tecnológicos en seguridad. Los detalles

La tecnología transforma todos los negocios donde incursiona, entre ellos uno de los más tradicionales, el de los sistemas de resguardo de valores, cuyo principal exponente son las cajas de seguridad.

Ingot, la principal empresa que provee estos servicios por fuera de los bancos traerá a la Argentina las primeras bóvedas robotizadas del país.

Desde la empresa informaron a iProfesional que se trata de “la mayor innovación en sistemas de resguardo de valores, un sistema automatizado desarrollado en una bóveda de máxima seguridad“.

En ella el cliente interactúa en forma automática, sin la necesidad de interactuar con otra persona o empleado de la firma.

¿Qué diferencias y ventajas tienen para el cliente en comparación con las bóvedas tradicionales? “Mayor seguridad, mayor disponibilidad de horarios y días para operar”, respondieron desde la compañía.

Además, al operar solo logra un mayor cuidado frente a la pandemia del coronavirus, además de una mayor confidencialidad y menor tiempo de espera a tal punto que el reconocimiento facial detecta la falta de barbijo obligatorio para ingresar.

A partir de mayo Ingot contará con las dos primeras bóvedas automatizadas de América latina. La primera ya está operativa en el balneario uruguayo de Punta del Este bajo la marca Ström Ingot en el hotel Enjoy (ex Conrad).

La nueva bóveda robotizada estará en Nordelta, en el norte del Gran Buenos Aires, bajo la marca i24 by Ingot, donde el cliente podrá acceder las 24 horas los 365 días del año, y vivir una experiencia única.

Desde Ingot informaron que tienen previsto abrir un promedio de tres sucursales por año, gran parte de ellas bajo el formato automatizado.

Así podrán brindar un servicio de cercanía al usuario y ofrecer, como siempre, la mayor innovación en resguardo de valores, algo que hace que Ingot siempre esté a la vanguardia, mostrando el rumbo hacia dónde va el servicio, que otras compañías seguramente comenzarán a transitar.

Juan Piantoni es el fundador, presidente y CEO de Ingot. Pionero en el negocio, comenzó en el año 2012 a estudiar en profundidad el servicio de resguardo de valores en América latina, los Estados Unidos y Europa, sumado a su experiencia en el Citibank. 

Luego de una larga carrera profesional y desarrollo de varias empresas, decidió abocarse de lleno a desarrollar en la Argentina un servicio especializado, único hasta ese momento. En 2014 fundó junto con socios que lo acompañaron, la primera empresa de resguardo de valores 100% dedicada al servicio de alquiler de cajas de seguridad. En 2018, decidió dar un saldo de calidad y creo Ingot, marcando un nuevo hito en la región.

Piantoni afirma que el mercado seguirá creciendo, con la aparición de nuevos jugadores sobre todo fuera de Buenos Aires, donde la demanda del servicio es muy alta.

Se tomará así el lugar que van a ir dejando lentamente los bancos y generando un cambio cultural, sobre la importancia de elegir el lugar correcto a la hora de guardar los valores. Esto va más allá del monetario, cuidando así a las familias y la integridad de los hogares.

Es que por la recesión y la inestabilidad de la economía, cada vez más personas y empresas eligen erróneamente resguardar sus bienes físicos dentro de sus hogares y oficinas, una práctica que aumenta los riesgos por posibles robos, poniendo en peligro la integridad física de las personas.

Juan Piantoni, CEO de Ingot.

La custodia de esos valores, que pueden ir desde bienes monetarios, objetos de valor personal o familiar hasta obras de arte, impulsa el negocio de las cajas de seguridad, y la llegada de empresas privadas que compiten con la banca tradicional en esta actividad.

La pandemia del coronavirus “afectó el proceso de apertura de nuevas sucursales por cuestiones de imposibilidad de realizar obras civiles en los tiempos que teníamos previstos”, afirmaron desde Ingot.

Sin embargo, “logramos posicionarnos como la alternativa más seria y prestigiosa del mercado y hemos podido generar una fuerte penetración de la marca, lo cual no llena de satisfacción”, destacaron.

En Ingot evalúan que “la principal enseñanza” que dejó el 2020 es que “debemos estar preparados para afrontar sucesos que no teníamos previstos inicialmente, adecuar ciertos protocolos y enfocar más aun la comunicación a los canales digitales y no tradicionales.

Ingot intenta modificar el imaginario social que apunta a que el uso de las cajas de seguridad es para unos pocos, concepto que cuando se conoce el costo mensual de una caja, se entiende es erróneo y cuyo valor no supera a tantos otros gastos fijos que un individuo o grupo familiar suelen tener mensualmente.

Sin embargo, siguen con un objetivo claro: “Generar un cambio cultural para que las personas dejen de guardar sus valores (en el sentido amplio de la palabra) en sus hogares ‘debajo del colchón’, oficinas o comercios, lugares no preparados para tal fin”.

Las oficinas de Ingot se encuentran en la avenida Corrientes, a pocos metros de la esquina con la calle peatonal Florida. Desde la vereda no se observa nada especial que lo distinga de otros edificios de la City porteña.

Ingot tiene allí una superficie de 1.000 metros cuadrados, con cuatro bóvedas, dos de ellas destinadas al resguardo de diversos valores: una para clientes particulares y otra para empresas. En total aloja 2.000 cajas de seguridad, aunque hay espacio para llevar esa cifra a 6.000.

Para diferenciarse de la competencia, las otras dos bóvedas tienen propósitos especiales: el guardado de obras de arte (hasta unas 300); y la custodia de billeteras cripto con el formato de un pendrive para acceder a monedas digitales.

Los bancos en la Argentina y en el mundo no tienen como eje de negocio al guardado de valores sino que apuntan a la transacción y el cobro de comisiones y tasas.

Solo permiten el acceso a las cajas durante las horas de atención del banco, lo que significa que no es posible acceder a los valores guardados fuera del horario bancario o durante los fines de semana, mientras que en Ingot duplican el horario de atención que ofrecen las entidades bancarias.

A diferencia de los bancos, donde las cajas de seguridad es uno más de varios negocios, en Ingot se especializan en alquiler de cajas de seguridad, el único servicio que brinda, por lo que todo el foco y los recursos están destinados a dar el mejor servicio y la mayor seguridad.

Ingot ofrece un horario extendido de lunes a viernes de 9.30 a 18.30 y los sábados de 10.00 a 14.00, además de salas de reuniones cómodas y seguras, que incluyen máquinas contadoras de billetes y servicio de cafetería. Y una cuestión vital: privacidad y confidencialidad, características que los bancos no pueden garantizar en niveles altos, a la luz de las frecuentes “salideras” bancarias. Todo al mismo precio que el promedio del sistema bancario para este servicio.

La instalación de Ingot cuenta con monitoreo las 24 horas, molinetes de alta seguridad, lector de huellas, escáner biométrico de rostro e iris, detectores de movimiento, paredes de acero reforzado en las bóvedas e ingresos, ascensor privado, sala de espera individual, amplias salas de escrituras y vigilancia las 24 horas los 365 días del año. En total son nueve los niveles de accesos. En los bancos hay sólo dos: la puerta de la bóveda y del cofre.

Los plazos de contratación pueden pactarse por unos pocos días, mientras que en los bancos los contratos suelen tener un año mínimo de duración sumado a la falta de disponibilidad.

Para estar a tono con los tiempos, Ingot ofrece una aplicación con un semáforo que indica si hay demora para acceder a las bóvedas y la posibilidad de realizar reservas de salas o cajas a través de esta.

Realmente, una experiencia presencial que no se puede dejar de conocer.

Cajas de seguridad: llegó un nuevo paradigma a la Argentina

iProfesional – 01 de febrero

Ingot es la principal empresa que, con una inversión de 100 millones de pesos, ofrece este servicio e incorpora tecnologías de vanguardia

Por la recesión y la inestabilidad de la economía, cada vez más personas y empresas eligen erróneamente resguardar sus bienes físicos dentro de sus hogares y oficinas, una práctica que aumenta los riesgos por posibles robos, poniendo en peligro la integridad física de las personas.

La custodia de esos valores, que pueden ir desde bienes monetarios, objetos de valor personal o familiar hasta obras de arte, impulsa el negocio de las cajas de seguridad, y la llegada de empresas privadas que compiten con la banca tradicional en esta actividad.

Ingot, es la principal empresa que con una inversión de 100 millones de pesos ofrece este servicio e incorpora tecnologías de vanguardia.

Ellos señalaron ante iProfesional que “el 2020 fue un año complejo con altibajos, pero hemos podido cumplir con los objetivos comerciales“.

La pandemia del coronavirus “afectó el proceso de apertura de nuevas sucursales por cuestiones de imposibilidad de realizar obras civiles en los tiempos que teníamos previstos”, afirmaron desde la empresa.

Sin embargo, “logramos posicionarnos como la alternativa más seria y prestigiosa del mercado y hemos podido generar una fuerte penetración de la marca, lo cual no llena de satisfacción”, destacaron.

En Ingot evalúan que “la principal enseñanza” que dejó el 2020 es que “debemos estar preparados para afrontar sucesos que no teníamos previstos inicialmente, adecuar ciertos protocolos y enfocar más aun la comunicación a los canales digitales y no tradicionales.

Ingot ofrece a sus clientes un servicio de alta calidad y seguridad

Más allá de segmentos de mercado específicos a los que apuntarán en 2021, en esta empresa resaltan que su servicio “es demandado por un espectro muy grandes de segmentos”.

Ingot intenta modificar el imaginario social que apunta a que el uso de las cajas de seguridad es para unos pocos, concepto que cuando se conoce el costo mensual de una caja, se entiende es erróneo y cuyo valor no supera a tantos otros gastos fijos que un individuo o grupo familiar suelen tener mensualmente.

Sin embargo, siguen con un objetivo claro: “generar un cambio cultural para que las personas dejen de guardar sus valores (en el sentido amplio de la palabra) en sus hogares ‘debajo del colchón’, oficinas o comercios, lugares no preparados para tal fin”.

En cuanto al formato clásico de este negocio, desde Ingot informaron que analizan “el desarrollo de una nueva sucursal con servicio clásico” en la Capital Federal.

Donde sí habrá “cambios sustanciales”, será en otra modalidad: “a partir de marzo/abril ya lanzamos la primera sucursal i24 by Ingot en el país, con un sistema 100% automatizado, con la máxima seguridad, comodidad y con la posibilidad de que el cliente opere las 24 horas los 365 días del año”.

“Realmente un nuevo paradigma en resguardo de valores, servicio que ya tenemos disponible en la Uruguay a través de Ström Ingot en el Hotel Enjoy en Punta del Este”, explicaron desde la empresa.

La compañía también tiene previsto para este año el lanzamiento de cuatro nuevas sucursales, ubicadas en el norte, el sur y el oeste del Gran Buenos Aires, junto a otra en el interior del país.

Ingot ofrece una app para que sus clientes puedan monitorear los tiempos de atención 

Las oficinas de Ingot se encuentran en la avenida Corrientes, a pocos metros de la esquina con la calle peatonal Florida. Desde la vereda no se observa nada especial que lo distinga de otros edificios de la City porteña.

Ingot tiene allí una superficie de 1.000 metros cuadrados, con cuatro bóvedas, dos de ellas destinadas al resguardo de diversos valores: una para clientes particulares y otra para empresas. En total aloja 2.000 cajas de seguridad, aunque hay espacio para llevar esa cifra a 6.000.

Para diferenciarse de la competencia, las otras dos bóvedas tienen propósitos especiales: el guardado de obras de arte (hasta unas 300); y la custodia de billeteras cripto con el formato de un pendrive para acceder a monedas digitales.

Los bancos en la Argentina y en el mundo no tienen como eje de negocio al guardado de valores sino que apuntan a la transacción y el cobro de comisiones y tasas.

Solo permiten el acceso a las cajas durante las horas de atención del banco, lo que significa que no es posible acceder a los valores guardados fuera del horario bancario o durante los fines de semana, mientras que en Ingot duplican el horario de atención que ofrecen las entidades bancarias.

A diferencia de los bancos, donde las cajas de seguridad es uno más de varios negocios, en Ingot se especializan en alquiler de cajas de seguridad, el único servicio que brinda, por lo que todo el foco y los recursos están destinados a dar el mejor servicio y la mayor seguridad.

Ingot ofrece un horario extendido de lunes a viernes de 9.30 a 18.30 y los sábados de 10.00 a 14.00, además de salas de reuniones cómodas y seguras, que incluyen máquinas contadoras de billetes y servicio de cafetería. Y una cuestión vital: privacidad y confidencialidad, características que los bancos no pueden garantizar en niveles altos, a la luz de las frecuentes “salideras” bancarias. Todo al mismo precio que el promedio del sistema bancario para este servicio.

La instalación de Ingot cuenta con monitoreo las 24 horas, molinetes de alta seguridad, lector de huellas, escáner biométrico de rostro e iris, detectores de movimiento, paredes de acero reforzado en las bóvedas e ingresos, ascensor privado, sala de espera individual, amplias salas de escrituras y vigilancia las 24 horas los 365 días del año. En total son nueve los niveles de accesos. En los bancos hay sólo dos: la puerta de la bóveda y del cofre.

Los plazos de contratación pueden pactarse por unos pocos días, mientras que en los bancos los contratos suelen tener un año mínimo de duración sumado a la falta de disponibilidad.

Para estar a tono con los tiempos, Ingot ofrece una aplicación con un semáforo que indica si hay demora para acceder a las bóvedas y la posibilidad de realizar reservas de salas o cajas a través de la misma.

Para la apertura, los interesados deben acercarse a las oficinas y presentar el documento de identidad y un servicio a su nombre.

Aumento de la inseguridad: ¿qué se espera para las fiestas y el verano?

iProfesional – 10 de diciembre

Los indicadores negativos muestran un preocupante crecimiento. Qué medidas se pueden tomar para resguardar los valores de una manera efectiva

Hace tiempo que todos hemos vuelto a poner a la inseguridad en los temas de conversación diaria, tanto en nuestras casas como dentro de los comercios y empresas.

Desde hace meses, los hechos de inseguridad, cada vez más violentos, comenzaron a cubrir la tapa de los diarios y principales portales de noticias y noticieros televisivos, lamentando más víctimas de robos, hurtos y asesinatos, sin importar la zona geográfica.

Todos los indicadores negativos vienen en aumento: motochorros, entraderas, robos a mano armada, piratería del asfalto. Lamentablemente, no se ve ningún indicio que la tendencia cambie, si no por lo contrario pareciera que la misma se va a pronunciar.

A esto se le suma la llegada de las fiestas y el verano, donde la dinámica cambia, las diversas fuerzas policiales modifican sus estrategias, enfocando sus esfuerzos en dispositivos de control en rutas y localidades veraniegas y por consecuencia dejando de proteger otras locaciones urbanas, ciudades y pueblos del AMBA y del interior. Casas que quedan cerradas y desprotegidas, o encuentros sociales, propensos, por los descuidos de los participantes, a generar mayor cantidad de entraderas.

Las asperezas y vulnerabilidad social, sumadas la falta de trabajo y changas, la continúa penetración de las drogas e influencia del narcotráfico, con delincuentes cada vez más jóvenes, amparados en leyes anacrónicas, alejadas de la realidad actual y la falta de un plan integral de seguridad, claridad en las reglas de juego y la falta de protección a las fuerzas policiales, generan un entorno propicio para que los hecho de inseguridad se incrementen. Así, afectan a mayor cantidad de ciudadanos, sin importar si viven en Palermo, Recoleta, Retito o Lanús, Ezeiza o San Isidro, afectando a Capital, el Conurbano como al interior del país.

¿Qué acciones se pueden tomar?

Ante esta situación y panorama triste pero claro, debemos tomar decisiones a la hora de resguardar nuestros valores y proteger a nuestros seres queridos, y avanzar con un cambio cultural que requería una inmediata acción estatal desde la educación, comunicación y previsión, con reglas claras.

El Argentino sigue teniendo la triste costumbre de guardar sus “valores”, en su concepto más subjetivo de la palabra (ahorros, alhajas, escrituras, backup de información, colección de relojes, etc., etc.) debajo del colchón.

Decisión tomada por la desconfianza en el sistema, sumado a la poca o nula oferta de los bancos del servicios de alquiler de cajas de seguridad y principalmente, ante la falta de conocimiento de alternativas serías, seguras y accesibles para la mayoría de los segmentos socio económicos, como son las empresas privadas de alquiler de cajas de seguridad y resguardo de valores, que fuertemente están desarrollándose en distintos puntos del país, consolidando así una tendencia que lleva décadas en el mundo y varios años en Argentina.

Podemos citar a INGOT, como un referente del sector, que junto a otras empresas del rubro, brinda una solución única, a precios accesibles que van desde los $2.100 mensuales, amplitud horaria de lunes a sábado, disponibilidad de tamaños, posibilidad de reservar salas de reuniones y escrituras; cobertura de seguro que va desde los 50.000 a 300.000 dólares, bajo el más sofisticado sistema de seguridad, con la mayor privacidad y confidencialidad.

Instalaciones de INGOT para el resguardo de valores.

Se obtiene así la posibilidad de resguardar nuestros valores en un lugar seguro, lejos de nuestros hogares y empresas, garantizando la integridad de nuestros bienes pero principalmente, a nuestros familiares y empleados.

Son diversas las empresas que prestan el servicio de forma seria en el país como así también en el exterior, como ser Ström INGOT en Punta del Este, acercando alternativas superadoras a la que el usuario de banco está acostumbrado, enfocadas en la calidad de atención, en brindar una experiencia de usuario superadora, muy celosas del cumplimiento de protocolos, que buscan acompañar al cliente en este proceso de cambio cultura tan necesario, modificando costumbres y brindando soluciones concretas a problemas que nos afligen a todos.

El contexto y la inseguridad no podemos cambiarla, o por lo menos no está en las manos de los ciudadanos a pie poder hacerlo, pero podemos cambiar nuestra forma de cuidarnos a nosotros y a nuestros ahorros y valores que con tanto esfuerzo nos ha costado conseguir.

Una solución concreta ante la inseguridad: cuidemos nuestros valores y a nuestras familias

iProfesional – 11 de Agosto

Por Juan Piantoni, Presidente & CEO de INGOT

La ola de inseguridad actual obliga a adoptar soluciones profesionales para el Resguardo de Valores y la seguridad de los seres queridos

Son varias las preocupaciones que tenemos los argentinos, sobre todo en estos tiempos de gran incertidumbre. Pero hay dos que destacan: la inseguridad y dónde resguardar nuestros valores.

Lo poco o lo mucho que hayamos logrado con el esfuerzo de nuestro trabajo queremos y tenemos el derecho de protegerlo.

Los datos de inseguridad son preocupantes, el tema se ha vuelto a instalar fuertemente en los medios de comunicación en las últimas semanas y todos los días se ven hechos delictivos cada vez más graves.

Si bien la situación es muy dispar en todo el territorio argentino, lamentablemente es una constante en aumento y las perspectivas muestran un panorama no muy alentador.

Tanto el conurbano como en la Ciudad de Buenos Aires, los ciudadanos están cada vez más preocupados; los pueblos del interior también han perdido esa tranquilidad que les permitía dejar las puertas de las casas abiertas o las ventanas sin rejas.

Las entraderas a los hogares, cómo sucedió en La Plata y Mar del Plata en la última semana, al igual que los frecuentes robos, incluso en Barrios Cerrados o en edificios de los barrios más exclusivos, afectan, cada vez con más frecuencia, a nuestras familias.

La pandemia y sus consecuencias económicas, como la falta de trabajo, la imposibilidad de realizar changas, el cierre de negocios, libertad de presos y el alarmante aumento del narcotráfico, están desarrollando un ámbito propicio para más hechos delictivos.

La situación es claramente descripta en los dichos de varios funcionarios como el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, gobernadores, intendentes, referentes de organizaciones sociales y hasta el jefe de Gabinete Nacional, que fue contundente al mencionar “que la inseguridad no es una sensación sino una realidad”. Un paso importante, un cambio de discurso, necesario para abordar la problemática y comenzar a buscar una solución.

La creciente inseguridad requiere pensar mejor el Resguardo de Valores.

Valores y la inconveniencia del “colchón”

A la inseguridad hay que sumarle la desconfianza que muchos argentinos tienen a diversas instituciones y gobiernos, justificada en gran medida por nuestra propia historia, que lleva a tomar la decisión errónea de guardar el resultado de años de trabajo y esfuerzo, en lugares no diseñados para tal fin. Entre ellos, nuestros propios hogares, oficinas o comercios; todo resumido en el concepto de… “lo guardo bajo el colchón”.

Este contexto ha llevado a que varios empresarios, a lo largo de los últimos años, hayan tenido una lectura clara y buscado una solución. Han desarrollado servicios acordes a una necesidad insatisfecha, brindando espacios especialmente diseñados para paliar las causas de dichas preocupaciones.

Así surgen las empresas privadas de Resguardo de Valores que llegaron para cubrir la demanda no satisfecha del sistema bancario. Estos desarrollos tuvieron sus inicios luego de la crisis del 2001, mediante Mutuales o Cooperativas Agrícolas del interior que generaban espacios de resguardo para sus asociados.

Luego, ya en 2012, en Córdoba comenzaron a desarrollarse empresas con un grado de profesionalismo mayor y recién en 2014 en la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe se institucionalizó el rubro, incorporando nuevas tecnologías y servicios.

Innovación en Resguardo de Valores

A fines del año pasado el mercado cambió y se dio un nuevo paso con el nacimiento de un importante jugador: INGOT “Vanguardia en Resguardo de Valores”, que incorporó mayor innovación, seguridad, calidad de atención y servicios.

INGOT comenzó a brindar soluciones específicas, para mercados y necesidades puntuales hasta ahora no satisfechas, como ser Bóvedas para Individuos, Empresas, Arte, CriptoWallet y sucursales con Bóvedas Automatizadas (i24 by INGOT y STRÖM INGOT en Punta del Este) abiertas al público con la posibilidad de operar las prácticamente las 24 hs los 365 días del año.

Y se agregaron otras diseñadas para urbanizaciones privadas bajo la marca i24 by INGOT Country, acercando al usuario la mayor innovación en resguardo de valores.

Cajas de seguridad en instalaciones de INGOT.

Este crecimiento y desarrollo ha venido para quedarse, siguiendo así una tendencia internacional, donde empresas privadas, 100% especializadas en el Resguardo de Valores, brindan una solución única.

Colaboran así con un cambio cultural que, más tarde o más temprano, debe darse en la Argentina: los valores NUNCA deben estar en nuestras casas, oficinas, comercios o fábricas.

Dinero, alhajas, relojes, documentación, escrituras, pendrives, cuadros o cualquier objeto de gran valor económico o sentimental, debe estar al resguardo, fuera del alcance del delincuente.

Si logramos cambiar nuestra cultura, con el tiempo se generará un efecto disuasivo y el delincuente sabrá que no encontrará en nuestras propiedades objetos de valor. Así se protegerán no solo dichos valores, sino algo mucho más importante, como son nuestra integridad física, nuestras vidas y las de nuestros seres queridos.

Hoy el mercado ofrece alternativas serias. Si bien INGOT ha tomado la delantera por su nivel de servicio, seguridad e innovación, pronto surgirán nuevos jugadores, que espero sigan elevando la vara de seguridad, profesionalismo y excelencia en la calidad de servicio.

El servicio de Resguardo de Valores y Alquiler de Cajas de Seguridad Privadas, es una realidad que seguirá creciendo, una solución única y de calidad para una problemática significativa, accesible para todos aquellos que comprenden la importancia de tomar la decisión correcta al momento de pensar cómo proteger sus valores y, en consecuencia, a sus seres queridos.

Terminar con la inseguridad va a llevar mucho tiempo, tomar la decisión correcta de cómo proteger nuestros valores y a nuestras familias, sólo minutos.