Una solución concreta ante la inseguridad: cuidemos nuestros valores y a nuestras familias

iProfesional – 11 de Agosto

Por Juan Piantoni, Presidente & CEO de INGOT

La ola de inseguridad actual obliga a adoptar soluciones profesionales para el Resguardo de Valores y la seguridad de los seres queridos

Son varias las preocupaciones que tenemos los argentinos, sobre todo en estos tiempos de gran incertidumbre. Pero hay dos que destacan: la inseguridad y dónde resguardar nuestros valores.

Lo poco o lo mucho que hayamos logrado con el esfuerzo de nuestro trabajo queremos y tenemos el derecho de protegerlo.

Los datos de inseguridad son preocupantes, el tema se ha vuelto a instalar fuertemente en los medios de comunicación en las últimas semanas y todos los días se ven hechos delictivos cada vez más graves.

Si bien la situación es muy dispar en todo el territorio argentino, lamentablemente es una constante en aumento y las perspectivas muestran un panorama no muy alentador.

Tanto el conurbano como en la Ciudad de Buenos Aires, los ciudadanos están cada vez más preocupados; los pueblos del interior también han perdido esa tranquilidad que les permitía dejar las puertas de las casas abiertas o las ventanas sin rejas.

Las entraderas a los hogares, cómo sucedió en La Plata y Mar del Plata en la última semana, al igual que los frecuentes robos, incluso en Barrios Cerrados o en edificios de los barrios más exclusivos, afectan, cada vez con más frecuencia, a nuestras familias.

La pandemia y sus consecuencias económicas, como la falta de trabajo, la imposibilidad de realizar changas, el cierre de negocios, libertad de presos y el alarmante aumento del narcotráfico, están desarrollando un ámbito propicio para más hechos delictivos.

La situación es claramente descripta en los dichos de varios funcionarios como el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, gobernadores, intendentes, referentes de organizaciones sociales y hasta el jefe de Gabinete Nacional, que fue contundente al mencionar “que la inseguridad no es una sensación sino una realidad”. Un paso importante, un cambio de discurso, necesario para abordar la problemática y comenzar a buscar una solución.

La creciente inseguridad requiere pensar mejor el Resguardo de Valores.

Valores y la inconveniencia del “colchón”

A la inseguridad hay que sumarle la desconfianza que muchos argentinos tienen a diversas instituciones y gobiernos, justificada en gran medida por nuestra propia historia, que lleva a tomar la decisión errónea de guardar el resultado de años de trabajo y esfuerzo, en lugares no diseñados para tal fin. Entre ellos, nuestros propios hogares, oficinas o comercios; todo resumido en el concepto de… “lo guardo bajo el colchón”.

Este contexto ha llevado a que varios empresarios, a lo largo de los últimos años, hayan tenido una lectura clara y buscado una solución. Han desarrollado servicios acordes a una necesidad insatisfecha, brindando espacios especialmente diseñados para paliar las causas de dichas preocupaciones.

Así surgen las empresas privadas de Resguardo de Valores que llegaron para cubrir la demanda no satisfecha del sistema bancario. Estos desarrollos tuvieron sus inicios luego de la crisis del 2001, mediante Mutuales o Cooperativas Agrícolas del interior que generaban espacios de resguardo para sus asociados.

Luego, ya en 2012, en Córdoba comenzaron a desarrollarse empresas con un grado de profesionalismo mayor y recién en 2014 en la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe se institucionalizó el rubro, incorporando nuevas tecnologías y servicios.

Innovación en Resguardo de Valores

A fines del año pasado el mercado cambió y se dio un nuevo paso con el nacimiento de un importante jugador: INGOT “Vanguardia en Resguardo de Valores”, que incorporó mayor innovación, seguridad, calidad de atención y servicios.

INGOT comenzó a brindar soluciones específicas, para mercados y necesidades puntuales hasta ahora no satisfechas, como ser Bóvedas para Individuos, Empresas, Arte, CriptoWallet y sucursales con Bóvedas Automatizadas (i24 by INGOT y STRÖM INGOT en Punta del Este) abiertas al público con la posibilidad de operar las prácticamente las 24 hs los 365 días del año.

Y se agregaron otras diseñadas para urbanizaciones privadas bajo la marca i24 by INGOT Country, acercando al usuario la mayor innovación en resguardo de valores.

Cajas de seguridad en instalaciones de INGOT.

Este crecimiento y desarrollo ha venido para quedarse, siguiendo así una tendencia internacional, donde empresas privadas, 100% especializadas en el Resguardo de Valores, brindan una solución única.

Colaboran así con un cambio cultural que, más tarde o más temprano, debe darse en la Argentina: los valores NUNCA deben estar en nuestras casas, oficinas, comercios o fábricas.

Dinero, alhajas, relojes, documentación, escrituras, pendrives, cuadros o cualquier objeto de gran valor económico o sentimental, debe estar al resguardo, fuera del alcance del delincuente.

Si logramos cambiar nuestra cultura, con el tiempo se generará un efecto disuasivo y el delincuente sabrá que no encontrará en nuestras propiedades objetos de valor. Así se protegerán no solo dichos valores, sino algo mucho más importante, como son nuestra integridad física, nuestras vidas y las de nuestros seres queridos.

Hoy el mercado ofrece alternativas serias. Si bien INGOT ha tomado la delantera por su nivel de servicio, seguridad e innovación, pronto surgirán nuevos jugadores, que espero sigan elevando la vara de seguridad, profesionalismo y excelencia en la calidad de servicio.

El servicio de Resguardo de Valores y Alquiler de Cajas de Seguridad Privadas, es una realidad que seguirá creciendo, una solución única y de calidad para una problemática significativa, accesible para todos aquellos que comprenden la importancia de tomar la decisión correcta al momento de pensar cómo proteger sus valores y, en consecuencia, a sus seres queridos.

Terminar con la inseguridad va a llevar mucho tiempo, tomar la decisión correcta de cómo proteger nuestros valores y a nuestras familias, sólo minutos.

Efecto pandemia: crean novedoso sistema de cajas de seguridad diseñado para barrios cerrados

IProfesional – 10 de junio

Este sistema está especialmente diseñado para barrios cerrados y club de campo, instalando innovación en servicio de alquiler de cajas de seguridad
En medio de la pandemia, donde los temores aumentan y se prevé un escenario cada vez más complicado desde lo económico y social, con un aumento sostenido en el indicie de delincuencia, INGOT, empresa líder en la región en resguardo de valores, lanza i24 by INGOT Country, un sistema especialmente diseñado para barrios cerrados y club de campo, instalando la mayor innovación en servicio de alquiler de cajas de seguridad.

Resguardo de valores: entender lo nuevo, entender el cambio

iProfesional – 08 de Mayo

Las empresas que proveen cajas de seguridad se encuentran preparadas para hacer frente a los cambios y exigencias que plantea la nueva realidad global

 
Por Juan Piantoni, Presidente & CEO – INGOT

A todos nos cuesta cambiar, adecuarnos a lo nuevo y a lo desconocido, nos pasa a las personas como así también a los gobiernos. Estamos viviendo un claro proceso de cambio en muchos aspectos, todo a nuestro alrededor está siendo distinto. Algunos procesos han sido graduales, otros fueron violentos, de una velocidad nunca antes vista en la historia reciente.

Claramente, habrá un antes y después del Covid-19, más allá de la crisis económica y financiera que tendremos que atravesar, donde lamentablemente muchas empresas y rubros desaparecerán, otros se tendrán que adecuar y, seguramente, algunas se fortalecerán.

Nuestras costumbres, nuestros hábitos, también cambiarán. En algunos casos serán pequeñas cosas, otros sufrirán cambios más drásticos.

Hace mucho tiempo, principalmente en Europa y en Norteamérica, entendieron que el usuario-cliente buscaba servicios On Demand, con mejor interacción personal, ágiles, confiables, con un entorno tecnológico que le permita vivir una experiencia totalmente distinta, aprovechando mejor el tiempo, de manera privada y segura.

Este concepto se empezó a aplicar en diferentes industrias, desde el entretenimiento (Neflix o Spotify), compras online (Amazon, eBay), viajes (Despegar) y estacionamientos automatizados. También llegó a las entidades bancarias, con la aparición del home-banking, sucursales más chicas, modernas, enfocadas al servicio y no tanto a la transaccionalidad, junto a la aparición de las billeteras virtuales y las fintech.

Allá por el año 2013, comencé un proceso de cambio, introduciendo un servicio nuevo e innovador en la Argentina, de resguardo de valores mediante la primera empresa privada de alquiler de cajas de seguridad, siguiendo una tendencia internacional de más de 20 años pero inexistente en el país. Ese fue el primer paso dentro de un proceso de evolución razonable que continuó con INGOT, donde toda la dimensión de vanguardia en resguardo de valores se plasma en un solo lugar.

Pero la idea no es hablar de la empresa, sino del concepto de resguardo de valores, concepto que hasta ahora muchas personas y principalmente los gobiernos desconocen en su total dimensión y alcance.

El valor es algo muy subjetivo, va mucho más allá del dinero, una alhaja, un reloj, un lingote de oro. Con el tiempo uno descubre que una caja de seguridad brinda justamente eso: “seguridad”. Para resguardar aquello que para nosotros tiene un valor y no queremos perderlo; un documento, una carta de un primer amor, una foto, las cenizas de un ser querido, información en un pen drive, una obra de arte, y puedo continuar dando infinidad de ejemplos.

Hoy los gobiernos han dejado de lado, dentro de las actividades y empresas que pueden operar, a las diversas empresas que brindan este servicio privado, fuera de los bancos y sí han habilitado al acceso del servicio en las entidades bancarias.

Entiendo, esto radica principalmente en desconocer la existencia e importancia que las mismas tienen a la hora de brindarle a su cliente el acceso a sus valores, que muchas veces, sí son monetarios y fundamentales para poder cubrir la cadena de pagos, pagar sueldos, honrar obligaciones tributarias o acceder a un documento o información para la continuidad de un comercio o una empresa.

Las empresas privadas de alquiler de cajas de seguridad desde sus fundamentos están muchas más preparadas para adecuarse a las medidas de seguridad e higiene que el contexto requiere, gracias a la tecnología aplicada y volumen de clientes muy inferior al sistema bancario.

Por el momento son pocas las empresas que con seriedad, tecnología y calidad brindan este servicio en la región pero con el tiempo se irán sumando, en sintonía al resto del mundo, cubriendo un espacio que lentamente los nancos irán dejando.

Esta evolución avanza cada día más rápido, como se verá en breve con las sucursales 100% automatizadas i24 by INGOT que lanzaremos a fin de año, donde uno podrá operar prácticamente las 24 hs sin interactuar con otras personas y de la forma más segura.

Es importante que tanto las personas, los comerciantes y, principalmente los gobiernos, entiendan la importancia que brindan estás empresas, dándole seguridad y tranquilidad a sus clientes, no solo material sino emocional y afectiva. Es que cuando, lamentablemente, sufrimos un robo, inundación o incendio, terminamos lamentando mucho más aquellas cosas personales que tal vez no tenían un valor económico tan importante, pero sí emocional.

La evolución avanza en cada rubro, la forma de resguardar nuestros valores también.

Dónde podés depositar tus ahorros en tiempos de coronavirus

iProfesional – 30 Marzo

Existe un grupo de alternativas para depositar tus ahorros, muchas de las cuales pueden ser utilizadas en medio de la cuarentena. Conocé las diferencias 

Por Mariano Jaimovich

En tiempos de cuarentena, los argentinos nos preguntamos dónde deberíamos depositar los ahorros para proteger el dinero y evitar hechos desafortunados que generen un dolor de cabeza a nuestras finanzas personales.

Para despejar esta duda, iProfesional consultó con algunos expertos en el tema y la respuesta fue unánime: “Depende del grado de conservador que sea cada uno”.

“Es donde te sientas seguro, no hay muchas opciones”, dice a este medio Mariano Otalora, licenciado en Administración de Empresas, especializado en planificación financiera personal y posgrado en Mercado de Capitales.

La coincidencia general es que los seis principales destinos para depositar los ahorros son los siguientes:

-Caja de Ahorro

-Cuenta corriente

-Cuenta Comitente

-Cajas de seguridad bancarias

-Cajas de seguridad privadas

-El “colchón” (tu casa).

En algunos de estos mecanismos tradicionales de ahorro el traslado del dinero es físico, como ocurre en una caja de seguridad o el “colchón”; pero en otros, como en las cuentas bancarias y en sociedades de Bolsa, se les ha sumado en los últimos años la tecnología y la posibilidad de “guardar digitalmente” el dinero.

De hecho, según el World Retail Banking Report y datos de VeriTran, el 48% de las empresas bancarias ha tomado la decisión de mejorar sus capacidades de innovación digital.

Además, se estima que más de la mitad de los clientes usarán soluciones bancarias superadoras en los próximos tres años “en materia de pagos, tarjetas y cuentas bancarias minoristas”.

Más allá de este punto que tiene que ver con el cambio de época y los instrumentos disponibles, para guardar los ahorros es importante tener en cuenta que algunos de estos mecanismos otorgan un rendimiento (una tasa de interés), que permiten no descapitalizarse frente al avance de la inflación.

Pero otros no otorgan ningún “premio” por dejarles el dinero, al contrario, requieren el abonar una cuota mensual por este servicio.

“Las desventajas de las cajas de seguridad son que tienen un costo y no generan interés, es decir, se obtiene una tasa negativa de retorno”, alerta Otalora a iProfesional.

En cambio, las cajas de ahorro o las cuentas corrientes “son remuneradas y permiten obtener un rendimiento”, aclara.

Y aconseja en que en el caso de la cuenta comitente, la liquidez se puede poner a caución, que vendría ser como el plazo fijo de la Bolsa.

A continuación el detalle de cada uno de estos instrumentos que permiten obtener una rentabilidad atractiva.

 

“Dónde puedo depositar mis ahorros”, es la pregunta que se hace el argentino en este momento de cuarentena
 

Caja de ahorro

Una caja de ahorro es una de las posibilidades de cuenta bancaria que brindan las entidades financieras, donde se puede depositar de manera gratuita el dinero recopilado por las personas.

Esta cuenta es propiedad del titular que la abre por su cuenta, o bien, que que la recibe a través de un empleador que decide abrirla para depositarle el sueldo a su empleado (titular).También se puede compartir la titularidad.

En todos estos casos, la caja de ahorro permite disponer del dinero que se deposita en dicha cuenta y una tarjeta de débito asociada para realizar compras con el capital disponible. O bien, este plástico permite retirar dicho dinero en los cajeros automáticos.

Es importante aclarar que la apertura de una caja de ahorro es gratuita, al igual que su mantenimiento y la provisión de una tarjeta de débito sin costo al titular.

“La apertura de una caja de ahorros en pesos no podrá estar condicionada a la adquisición de ningún otro producto o servicio financiero, ni integrar ningún paquete multiproducto”, acota el Banco Central.

Entre los beneficios de este sistema, se destaca la seguridad que brinda no tener el dinero “a mano” y el poder realizar distintas transacciones online, como pagar servicios, realizar transferencias y efectuar inversiones.

Justamente, la posibilidad que brindan los bancos de depositar los billetes en una caja de ahorro, incluye la posibilidad de realizar plazos fijos online, cuya rentabilidad aproximada de 27% anual.

O bien, mediante una caja de ahorro se puede comprar el máximo de u$s200 mensuales permitidos por la AFIP.

 

 

Las cuentas corrientes permiten endeudarse y emitir cheques
 

Cuenta Corriente

Las cuentas corrientes también sirven como un método para depositar los ahorros y tienen servicio de caja, ya que brindan acceso al cliente a todas las prestaciones que un banco puede otorgar, como préstamos, posibilidad de quedar en descubierto, suma de puntos para descuentos y promociones.

Es decir, fundamentalmente, puede ser utilizado por individuos o personas jurídicas como medio de pago y de financiamiento, por medio de utilizar cheques y tarjetas de crédito y débito.

La posibilidad que brinda de utilizar cheques permite transferir dinero a terceros, y así pagar determinados bienes y servicios sin necesidad de disponer del dinero en el momento. Es decir, permite financiarse. Algo que no deja realizar la caja de ahorro, ya que sólo deja acceder al dinero que se tiene disponible en la cuenta.

Otra diferencia, es que las cuentas corrientes tienen costos mensuales de mantenimiento por su utilización y también por la emisión de chequeras. Por ende, aquél que desee dejar los ahorros “estancados” en una cuenta debería establecer un plazo fijo para compensar ese gasto. Claro, además se deberá ver la relación costo/beneficio en función del dinero movilizado y del uso que se le de a este instrumento.

 

El costo de mantenimiento de una cuenta corriente varía notoriamente entre los distintos bancos
 

Cuenta Comitente

La cuenta comitente está disponible tanto en los bancos como en sociedades de Bolsa, ya que se utiliza, justamente, para invertir en el Mercado de Capitales, en fondos comunes de inversión (FCI), o para comprar bonos y acciones, entre otros instrumentos.

Por lo general, no tienen costos de apertura, ni de mantenimiento, este tipo de cuentas, ya que el negocio son las comisiones brindadas por las ganancias de las inversiones.

Además, se solicita que previamente el inversor tenga disponible una caja de ahorro o cuenta corriente para abrir este tipo de instrumento.

Para abrir este tipo de cuenta, por lo general se solicita que el ahorrista debe presentar su DNI, la factura de un servicio a su nombre, constancia de CUIT o CUIL, declaración de ganancias, declaración de bienes personales y recibos de sueldo.

En tanto, en caso de que sea monotributista, deberá entregar la constancia de este registro impositivo, y algún respaldo que demuestre sus ingresos.

La apertura de cuenta e inversiones mediante una cuenta comitente se pueden efectuar 100% online mediante un homebanking o la aplicación para celulares del banco o la sociedad de Bolsa.

 

Se puede abrir una cuenta comitente para poner los ahorros e invertir en acciones y bonos
 

Cajas de seguridad

Las cajas de seguridad de bancos y de empresas privadas que brindan este servicio posibilitan al ahorrista no sólo guardar su dinero, sino otros valores, como joyas, documentos y billetes de todo tipo de origen, para citar algunos objetos de valor.

“Dónde guardar los ahorros y valores personales es una gran preocupación no sólo en la Argentina sino también en el mundo, sobre todo si entendemos valores como un concepto mucho más subjetivo y abarcativo que el dinero”, resume a iProfesional Juan Piantoni, CEO de Ingot, uno de los pioneros en el rubro, debido a que en 2014 este experto fundó la primer empresa privada dedicada exclusivamente al servicio de alquiler de cajas de seguridad.

En este sentido, recuerda que en la Argentina después del 2001 comenzaron a aparecer alternativas precarias en el interior del país, servicios privados de alquiler de cajas de seguridad organizados en cooperativas o bolsas de comercio.

Al respecto, acota que, hasta hace poco tiempo, en la Argentina “solamente los bancos ofrecían el servicio de cajas de seguridad como una solución real y concreta para el resguardo de valores, valores que por ningún motivo deben estar en el hogar, la oficina o el comercio, ya sea por temor a ser robados, o dañados por un incendio o inundación”, concluye Piantoni a iProfesional.

Y agrega que este servicios más complicado de encontrar en los bancos, porque estos “están en un proceso paulatino, siguiendo la tendencia mundial, de dejar este servicio, el cual nunca fue su negocio principal y, por ende, tampoco le han prestado la atención y recursos correspondientes”.

En cuanto a los beneficios puntuales y la diferencia con el servicio que brindan respecto al de los bancos, Jorge Gatto, presidente Cajas de Seguridad Hausler, describe a iProfesional: “Nuestro servicio tiene un costo similar al que ofrece un banco, pero contamos con ciertas ventajas como la disponibilidad inmediata de todos los tamaños de cajas, la atención en horario extendido y, por supuesto, un conjunto de medidas de seguridad que nos convierten en una opción más segura y confidencial”.

La pandemia de coronavirus y las limitaciones para circular en la vía pública por la cuarentena desalientan utilizar en estos momentos a estos instrumentos. Pero antes de este suceso, los bancos sólo permitían el acceso hasta las 15 horas. En cambio las firmas privadas tienen horario extendido hasta las 18 horas y con apertura los sábados medio día.

Los precios varían de acuerdo a la empresa, pero oscilan desde $1.475 mes para una caja de 10x15x60, o $25.456 anual para una caja de 10x30x60.

La principal dificultad de este instrumento para guardar los ahorros es, justamente, que tiene costo y no brinda ningún tipo de rentabilidad. Por ende, es negativa su utilidad.

 

 

Depositar los ahorros debajo del colchón como una alternativa más conservadora

 

El “colchón”

Dejar depositados los ahorros en el propio hogar tiene como principales desventajas la inseguridad y, como también sucede con las cajas de seguridad, la descapitalización que se genera, debido a que ante la inflación se va perdiendo el poder de compra del dinero.

Entre lo positivo, se encuentra que no se debe rendir cuentas del dinero disponible a un tercero. Como las otras alternativas, todas tienen pros y contras, la cuestión es seleccionar la que más nos deje tranquilos.

 

Chau al colchón: ¿por qué te conviene guardar valores en una caja de seguridad y no en el hogar?

iProfesional – 20 de Marzo

Resguardar los bienes físicos dentro de los hogares y oficinas es una práctica que aumenta los riesgos por posibles robos

Por la recesión y la inestabilidad de la economía, cada vez más personas y empresas eligen resguardar sus bienes físicos dentro de sus hogares y oficinas, una práctica que aumenta los riesgos por posibles robos.

La custodia de esos activos, que pueden ser desde billetes en moneda extranjera hasta obras de arte, impulsa el negocio de las cajas de seguridad, y la llegada de empresas privadas que compiten con la banca tradicional en esta actividad.

Una de ellas es Ingot, que con una inversión de 100 millones de pesos ofrece este servicio e incorpora tecnologías de avanzada.

El CEO de esta compañía es Juan Piantoni, pionero en esta actividad, quien desarrolló el concepto en 2014 con la primer empresa privada de alquiler de cajas de seguridad, empresa que vendió a mediados del 2018 y con la cual ahora compite.

Según fuentes del mercado, los bancos disponen de 800.000 cajas de seguridad en la Argentina, pero esa cantidad resulta insuficiente para satisfacer la alta demanda.

En algunos bancos se debe aguardar seis meses para disponer del servicio, que buscan miles de argentinos que retiraron del sistema financiero más de 13.000 millones de dólares en 2019.

Las oficinas de Ingot se encuentran en la avenida Corrientes, a pocos metros de la esquina con la calle peatonal Florida. Desde la vereda no se observa nada especial que lo distinga de otros edificios de la City porteña.

Ingot tiene allí una superficie de 1.000 metros cuadrados, con cuatro bóvedas, dos de ellas destinadas al resguardo de diversos valores: una para clientes particulares y otra para empresas. En total aloja 2.000 cajas de seguridad, aunque hay espacio para llevar esa cifra a 6.000.

Para diferenciarse de la competencia, las otras dos bóvedas tienen propósitos especiales: el guardado de obras de arte (hasta unas 300); y la custodia de billeteras físicas con el formato de un pendrive para acceder a monedas digitales.

Los bancos en la Argentina y en el mundo no tienen como eje de negocio al guardado de valores sino que apuntan a la transacción y el cobro de comisiones y tasas.

Solo permiten el acceso a las cajas durante las horas de atención del banco, lo que significa que no es posible acceder a los valores guardados fuera del horario bancario o durante los fines de semana, mientras que en Ingot duplican el horario de atención que ofrecen las entidades bancarias.

A diferencia de los bancos, donde las cajas de seguridad es uno más de varios negocios, en Ingot se especializan en alquiler de cajas de seguridad, el único servicio que brinda, por lo que todo el foco y los recursos están destinados a dar el mejor servicio y la mayor seguridad.

Ingot ofrece un horario extendido de lunes a viernes de 9.30 a 18.30 y los sábados de 10.00 a 14.00, además de salas de reuniones cómodas y seguras, que incluyen máquinas contadoras de billetes y servicio de cafetería. Y una cuestión vital: privacidad y confidencialidad, características que los bancos no pueden garantizar en niveles altos, a la luz de las frecuentes “salideras” bancarias. Todo al mismo precio que el promedio del sistema bancario para este servicio.

La instalación de Ingot cuenta con monitoreo las 24 horas, molinetes de alta seguridad, lector de huellas, escáner biométrico de rostro e iris, detectores de movimiento, paredes de acero reforzado en las bóvedas e ingresos, ascensor privado, sala de espera individual, amplias salas de escrituras y vigilancia las 24 horas los 365 días del año. En total son nueve los niveles de accesos. En los bancos hay sólo dos: la puerta de la bóveda y del cofre.

 

¿Qué se pueden guardar en las cajas?

Dinero en efectivo, metales preciosos, joyas, documentos, cartas, cuadros, recuerdos y todo otro objeto que cada quién desee mantener a resguardo.

Los plazos de contratación pueden pactarse por unos pocos días, mientras que en los bancos los contratos suelen tener un año mínimo de duración.

Para estar a tono con los tiempos, Ingot ofrece una aplicación con un semáforo que indica si hay demora para acceder a las bóvedas.

Para la contratación, los interesados deben acercarse a las oficinas y presentar el documento de identidad y un servicio a su nombre. Los datos se chequean en una base pública para descartar vínculos con terrorismo o narcotráfico.

Al igual que en un banco, reciben una llave (la otra queda en manos de la institución). A diferencia de las entidades bancarias, los datos del usuario son borrados del sistema y las personas se manejan con un alias.